Ernesto Vera Rodríguez

Corte Suprema de los Estados Unidos

Corte Suprema frena a Trump

🗓️ Publicado el 02/07/2026

La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de darle un portazo jurídico a Donald Trump en su intento de negar la ciudadanía por nacimiento a hijos de inmigrantes ilegales o de personas presentes temporalmente en el país. En Trump v. Barbara, la mayoría sostuvo que esos niños, nacidos en suelo estadounidense, están “sujetos a la jurisdicción” de Estados Unidos y, por tanto, son ciudadanos desde el nacimiento bajo la Decimocuarta Enmienda.  

El voto en mayoría del juez John Roberts

El voto principal fue redactado por el presidente de la Corte, John Roberts, acompañado por Sotomayor, Kagan, Barrett y Jackson. Roberts hizo algo elemental, aunque hoy parezca revolucionario: leer la Constitución sin convertirla en un panfleto migratorio de campaña. Recordó que el precedente de Wong Kim Ark confirma la regla histórica de ciudadanía por nacimiento, salvo excepciones muy estrechas.  

La jueza Jackson fue más al hueso. Advirtió que la tesis del Gobierno y de la disidencia distorsiona la historia de la Reconstrucción y pretende enfrentar a los afroamericanos con los inmigrantes, cuando la Decimocuarta Enmienda nació precisamente para romper castas, no para inventar nuevas castas con sello presidencial.  

Kavanaugh, en cambio, hizo una pirueta jurídica interesante: coincidió en que la orden ejecutiva no podía aplicarse, pero sostuvo que el problema debía resolverse por ley federal, no necesariamente por la Constitución. Según él, el Congreso podría legislar excepciones, pero mientras no lo haga, Trump no puede fabricarlas desde el escritorio oval.  

Votos en minoría de la Corte Suprema

Del otro lado, Thomas, Gorsuch y Alito defendieron una lectura más restrictiva. Thomas acusó a la mayoría de “repurponer” la Decimocuarta Enmienda para proteger a hijos de “birth tourists” e inmigrantes ilegales. Alito fue aún más dramático: habló de una grave equivocación y de una supuesta degradación de la ciudadanía estadounidense.  

En síntesis: Trump quiso gobernar la Constitución como si fuera un decreto de hotel. La Corte, esta vez, le recordó que la ciudadanía no es una concesión de caudillo, sino una garantía constitucional. 

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