Ernesto Vera Rodríguez

José MIguel Salazar

Toda la verdad sobre la destitución de José Miguel Salazar

🗓️ Publicado el 24/03/2026

El Movimiento Antimonopolio contra la Universidad de Chile celebra la decisión del Presidente Kast de destituir al Ex Superintendente José Miguel Salazar, algo que está en línea con la postura que nuestro Movimiento ha mantenido antes y durante el último proceso electoral, donde claramente pedimos su salida.
Y es que mucho se habla de la remoción del Ex Superintendente pero pocos saben las verdaderas razones de la caída de este «intocable».

José Miguel Salazar, el que nunca se iría

A este personaje lo conocí a raíz de la última audiencia de Lobby que realicé en favor de los profesionales extranjeros que querían revalidar sus títulos acá en Chile. Recuerdo que anterior a esta reunión, sostuve unas 4 pero con otros funcionarios de la Superintendencia de Educación Superior, como el Jefe de Gabinete y la Jefa de Fiscalización.

Los que me conocen saben que suelo usar la ironía, así que le pregunté al número #2 y a la #3 de la Superintendencia cuándo concluía el desempeño de José Miguel Salazar, a lo que éstos muy seguros respondieron: ¡Nunca!

Así que cuando tuve frente a mí al Superintendente le hice la misma pregunta: ¿Cundo expiraba su cargo? A lo que el veterano me respondió: «mi cargo está por encima de coyunturas políticas, es un cargo de fiscalización, por lo que a diferencia de lo que ocurre con los funcionarios del Ministerio de Educación yo no me voy». Así concluyó José Miguel Salazar su respuesta y sonreí.

Lógico que a esas alturas y dada su incompetencia o relación con la Universidad de Chile ya nuestro Movimiento estaba trabajando fuertemente en denunciar el sesgo ideológico que tiene este señor y lograr su remoción.

La Reunión con José Miguel Salazar

Pero sigamos con la reunión, y no nos apartemos de ella porque ya queda poco para terminar. Aquel día el Superintendente se hizo acompañar de su Jefe de Gabinete el Sr. Mauricio Rifo Melo.

Durante la Audiencia el Ex Superintendente se mostró más preocupado de la denuncia de corrupción que yo había recibido y que implicaba a altos cargos de la Superintendencia de Educación Superior, que del motivo de la Audiencia que no era más que el proceso sancionatorio contra la Universidad de Chile por violar el artículo 20 del Reglamento de Revalidación y otros asuntos relacionados con las revalidaciones de profesionales de la medicina.

José Miguel Salazar no dio respuestas positivas y evadió cualquier fecha para la conclusión del proceso sancionatorio contra la Universidad de Chile, iniciada gracias a mis denuncias.

Me despedí aquel hombre que me presentaron como un símbolo de la honestidad, y que ante mis ojos no era más que un ideologizado al frente de un delicado puesto en el Estado.

Conclusiones y legado

Entregué la denuncia de corrupción a la Fiscalía quien no hizo NADA. Es la misma fiscalía que persigue a los pobres, a la gente vulnerable de esta sociedad. Es la misma Fiscalía que se querella contra periodistas o bloggers.

Y sobre el proceso sancionatorio a la Universidad de Chile, a casi dos años de las denuncias, NADA, CERO respuestas, a pesar de que los cargos formulados contra el decano Pablo Ruiz Tagle y la Rectora Rosa Devés son contundentes. Ellos, los de la Superintendencia, han sido incapaces de interpretar un artículo de un Reglamento y cursar las sanciones correspondientes.

Sin embargo han perseguido y multado a Universidades privadas a diestra y siniestra. Recientemente tuve acceso a todas las denuncias realizadas y a las sanciones cursadas y como era evidente las privadas se ubicaban en los primeros lugares. Así que el legado de José Miguel Salazar será el haber sido un incompetente ante las denuncias contra la Universidad de Chile mientras hacía de verdugo de Universidades como la San Sebastián y la Andrés Bello.

Les comparto un cuadro donde podrán ver ustedes mismos la inmovilidad de la Superintendencia de Educación Superior en el caso de la Universidad de Chile (2 años) y la persecución contra Universidades privadas.