Ernesto Vera Rodríguez

sobre las demoras en el Servicio Nacional de Migraciones

Las Demoras en el Servicio Nacional de Migraciones

🗓️ Publicado el 22/05/2026

Las demoras en el Servicio Nacional de Migraciones han sido fríamente calculadas. El que un extranjero tenga que esperar años para obtener un simple pronunciamiento a su solicitud de residencia, regularización o nacionalidad no es más que una forma de racismo institucional.

Y es que en tiempo de crisis a los gobiernos les funciona utilizar a la población migrante como el espejo del mal. Culpar a los extranjeros de la mala atención en los centros de salud, de educación y de la crisis habitacional hace olvidar a los nacionales que la responsabilidad es únicamente del Estado incapaz de solucionar las crisis y de ofrecerles el bienestar que forma parte del contrato social.

Los problemas en Chile: la corrupción, las malas pensiones y la delincuencia están mucho antes que el primer haitiano o venezolano pisase territorio nacional.

¿Por qué continúan las demoras en el Servicio Nacional de Migraciones? 

Para algunos autores «el racismo institucional no siempre se expresa mediante insultos o actos explícitos de odio». Así que cuando el Estado demora años en reconocer derechos o cuando los trabajadores viven en incertidumbre permanente porque una oficina pública no responde estamos en presencia de una clase de racismo que opera silenciosamente.

En Chile, las demoras en el Servicio Nacional de Migraciones no son más que una expresión de la violencia burocrática. Como ya es sabido a 2026 existen más de 120 mil solicitudes pendientes de nacionalización y más de 22 mil decretos sin firma. Detrás de esas cifras no hay expedientes abstractos, sino personas cuya vida quedó suspendida.

Cuando leas en un Informe del Servicio Nacional de Migraciones que la nacionalización es una «gracia» que confiere el Estado, no les creas.

La nacionalización no es un regalo ni una “gracia” del Estado, tanto la nacionalización como la residencia permanente no son más que el reconocimiento jurídico de una pertenencia construida durante muchos años. Quienes solicitan la nacionalidad chilena o la residencia permanente  ya han vivido en el país por largos períodos, han trabajado, pagado impuestos, han criado hijos y han construido lazos sociales. Sin embargo el Estado se empeña en tratarlos como ciudadanos de segunda categoría.

Ante las Demoras en el Servicio Nacional de Migraciones se pueden realizar varias acciones constitucionales y con ellas lograr obtener una respuesta institucional en un plazo de 2 a 6 meses.

En recientes fallos de la Corte Suprema se deja bien claro que la demora que supere los 6 meses sí es motivo plausible para la interposición de un Recurso de Protección porque se están vulnerando derechos fundamentales del ciudadano y se viola el principio de igualdad. Así se confirma en los fallos de la Corte Suprema en la sentencia dictada con fecha 10 de abril del 2024 (Rol No. Civil / 11274 – 2024) donde se rechazó el Recurso de Apelación interpuesto por el Servicio de Migraciones contra la sentencia de la Corte de Apelaciones de Valdivia.

Por último cobra especial relevancia lo dispuesto en los artículos 4, 7, 9, 24 y 27 de Ley N°19.880 que establece las Bases delos Procedimientos Administrativos que rigen los Actos de los Órganos de la Administración del Estado, debiendo destacarse el artículo 7 y 27, al consagrar el Principio de Celeridad, esto es, que el procedimiento sometido al criterio de celeridad, se impulsará de oficio en todos sus trámites.

No voy a pedirte que permanezcas como parte del ganado, mucho menos a que esperes por una respuesta que puede llegarte a los 4 ó 6 años y que puede llegar a ser hasta negativa para tus intereses. Te invito a que dejes de sentir esa impotencia y actúes como un ser humano que no se discrimina a sí mismo.