🗓️ Publicado el 21/04/2026
El proceso de regularización masiva de inmigrantes ya está en marcha y lo hace en medio de tensión política. La medida, que apunta a cambiar la situación de cientos de miles de personas, ha abierto un frente judicial desde el primer momento.
Y es que el Parlamento español dio un paso clave al aprobar una iniciativa que habilita una regularización masiva de inmigrantes indocumentados, una medida que podría beneficiar a cientos de miles de personas que actualmente viven y trabajan sin papeles en España.
Regularización excepcional
La iniciativa, que ahora deberá avanzar en su reglamentación, plantea la posibilidad de que personas extranjeras en situación irregular accedan a permisos de residencia y trabajo bajo ciertas condiciones. Entre los criterios que se analizan, se incluye el tiempo de permanencia en el país, la ausencia de antecedentes penales y la acreditación de vínculos sociales o laborales.
El objetivo central es dar respuesta a una realidad extendida: miles de inmigrantes que ya forman parte del tejido social y económico, pero que permanecen fuera del sistema formal. La regularización permitiría su incorporación plena, con acceso a derechos laborales y protección social.
Impacto
Más allá de las posiciones encontradas, especialistas coinciden en que la regularización puede tener efectos concretos en la economía y la sociedad. La incorporación de trabajadores al circuito formal permitiría mejorar sus condiciones laborales y reducir la precariedad.
¿Y en Chile?
Mientras en Latinoamérica se implementa una politica de «puertas cerradas», a la vez que aumenta la xenofobia y los crímenes contra la comunidad migrante.
Existen miles de profesionales extranjeros que han llegado a Chile a aportar con sus conocimientos y a insertarse en el mercado laboral. Sin embargo las autoridades, lejos de implementar políticas que redunden en un alivio a las necesidades de la población, pone más trabas y si bien autoriza a médicos extranjeros que no han aprobado el EUNACOM no hacen lo mismo con otras profesiones, lo que denota además una gran hipocresía y una clara violación al Principio de Igualdad.

